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27 Julio
Patrimonio

Dior inmortalizado en Versalles

Fascinado por el palacio de Versalles, Christian Dior inmortalizó sus más bellas creaciones. Una tradición que ha perdurado con los más prestigiosos fotógrafos de hoy en día.

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Association Willy Maywald/ADAGP, Paris 2016

En 1952, una sesión realizada por Georges Saad tuvo lugar en el palacio de Versalles y en sus jardines para la revista L’art et la mode. ¿El objetivo? Sacar a la luz el proyecto de renovación del palacio y darle un nuevo aliento a estos savoir-faire ancestrales. Christian Dior fue, naturalmente, uno de los primeros en participar. El estilista apeló a los mayores artistas para inmortalizar sus creaciones y ponerlas en escena en Versalles. Desde la primera colección, en 1947, el fotógrafo alemán Willy Maywald realizó numerosas imágenes de las modelos en ese lugar lleno de magia y misterio. Así, los volúmenes y plisados de sus vestidos Suède y France se exhibieron frente a las líneas arquitectónicas del patio de mármol. Al interior del palacio, los sofisticadísimos Fêtes à Trianon o Bal à Trianon parecían listos para danzar en la galería de los Espejos. Clifford Coffin, fotografió la gracia de ciertos modelos como el vestido Coquette en el peristilo del Gran Trianon. Hoy, los mayores fotógrafos continúan poniendo en escena Dior en Versalles: Patrick Demarchelier sigue capturando las creaciones icónicas de la Maison en los aposentos más majestuosos del palacio mientras que Inez Van Lamsweerde y Vinoodh Matadin así como Steven Klein han firmado las campañas Secret Garden en sus grandes aposentos y jardines a la francesa.

Versalles es también el escenario del perfume J’adore, encarnado por la actriz Charlize Theron frente al objetivo de Jean-Jacques Anaud, en 2011, y luego, frente al de Jean-Baptiste Mondino en 2014.

27 Julio
Patrimonio

Versalles: el lazo 

Heredado de las ricas horas del palacio de Versalles, el lazo preferido de Christian Dior sigue siendo uno de los códigos más emblemáticos de la Maison.

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Association Willy Maywald/ADAGP, Paris 2016

El lazo aparece en toda la primera colección de Christian Dior, presentada el 12 de febrero de 1947. Aparece en el talle del vestido Bleuette, atado a los hombros sobre el vestido Ballet o sobre el pecho del vestido Maxim’s. Unos años más tarde, un lazo decoraría igualmente el cuello del frasco Miss Dior. En su Little Dictionnary of Fashion, el creador explica su amor por este accesorio: «Me gusta que los lazos terminen un escote, adornen un sombrero, cierren un cinturón. Pequeños, grandes o enormes, me gustan en todos los estilos y en todos los materiales.» Más que un adorno, participan en la identidad de la prenda, formando a veces incluso la estructura, la columna vertebral.

Christian Dior apreciaba particularmente el lazo Fontanges. Su nombre viene del siglo XVIII, cuando la duquesa Marie-Angélique de Fontanges, una amante del rey, ató su cabello despeinado por el viento con ayuda de un lazo de su liga. El lazo, flojo y romántico, le caía entonces sobre la frente. Apreciado por Christian Dior, se convirtió en un código imprescindible llegando a aparecer incluso encima de los cartuchos ovales de la Maison.

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