12 de febrero de 1947 – 12 de febrero de 2017: el traje Bar | DIORMAG

12 Febrero
Patrimonio

12 febrero de 1947 – 12 febrero de 2017: tras bastidores

Una multitud invade los salones del número 30 de la avenue Montaigne, y la ansiedad se apodera poco a poco de la cabina de las modelos. Aquí, en esta minúscula habitación, ellas se preparan para lucir la colección inaugural del modisto.

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Eugene Kammerman/Gamma-Rapho

Desde los comienzos de su maison de moda, Christian Dior trabajó siempre con un equipo de "jóvenes señoritas" que lo acompañaron en todas las etapas de la creación su colección, desde las pruebas hasta la confección de sus creaciones. En sus memorias, escribió: "El vestido y su modelo a menudo son elementos tan inseparables como el vestido y su tejido. Mis modelos son la vida de mis vestidos". Noëlle, Paule, Yolande, Lucile, Tania y Marie-Thérèse se convirtieron en algunas de sus colaboradoras más importantes. Las que él llamaba con ternura "mis queridas" eran bellezas muy especiales, de diferentes edades, sofisticadas o ingenuas, escogidas de modo que cada una pudiera encarnar esa elegancia ideal con la que soñaba el diseñador.

Falta poco para las diez y media, y la tensión puede palparse en toda la cabina. Peluqueros y maquilladores dan un último toque con sus peines y pinceles a las modelos, que pronto tendrán que quitarse la bata blanca para lucir alguna de las creaciones. Las jefas de taller realizan los últimos ajustes, mientras las vestidoras hacen malabares con los sombreros, las joyas y el resto de los accesorios. Marie-Thérèse está esperando muy atenta: ella abrirá el desfile. Al escuchar la voz de la coordinadora que anuncia "¡Número uno! ¡Número uno!", atraviesa muy rápidamente las cortinas de satén gris, como deslizándose, y se desplaza de un salón a otro, hasta la gran escalera, siempre con un andar fluido, elegante, lleno de gracia. Todas las modelos realizan la misma cantidad de pasadas, que se clasifican por categorías y siguen un orden bien definido. Primero, se presentan los trajes sastre y los conjuntos urbanos. A continuación, los modelos más sofisticados: vestidos para cócteles o de noche, cortos o largos, que semejan llamativos fuegos artificiales y desfilan bajo una lluvia de aplausos. Refugiado en la cabina, Monsieur Dior se tapa las orejas, no quiere creerlo… Para el gran final, los vestidos de baile ricamente bordados y, por último, el vestido de novia que cierra el desfile. El éxito es rotundo. Ha llegado el momento de ir a saludar a los invitados, que aclaman al diseñador, quien aparece conmovido hasta las lágrimas. Esta consagración cambiará su vida: "Ningún momento de felicidad que pueda llegar a vivir podría superar lo que estoy sintiendo ahora", escribió en sus memorias.

12 Febrero
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12 de febrero de 1947 – 12 de febrero de 2017: el estampado Jungle

Para Christian Dior, "el espíritu de la novedad es el mismo que el de la moda"; principio que comienza a aplicar ya en 1947, cuando se convierte en el primer diseñador en presentar el pelaje de la pantera sobre tejidos estampados con un motivo que él bautizó Jungle

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Photo Pat English

Desde su primer desfile, Christian Dior revela, a su modo, el anhelo de reinterpretar la tradición. El tejido es uno de los fundamentos de la alta costura; su elección es primordial. Dior da prioridad a diversos motivos, como las rayas estilo tenis, usadas en el vestuario masculino, y la pantera, símbolo de la potencia viril desde la Antigüedad.

Como diseñador, busca siempre en su entorno "las manchas de colores que mañana animarán las calles", como escribe en sus memorias. La fuerte personalidad de su musa Mitzah Bricard, con su elegante extravagancia y su fular de muselina con estampado pantera siempre anudado a la muñeca, le inspira estos matices felinos que decide integrar en sus creaciones desde 1947. Christian Dior desarrolla entonces, junto con el fabricante de seda lionés Bianchini-Férier, el exclusivo estampado que bautiza Jungle, que utiliza primero en los modelos Africaine, Jungle y Reynold de su histórico desfile. El éxito de esos tres vestidos de líneas finas y sensuales, confeccionados en crepé o muselina con estampado pantera, marca la entrada de este motivo de manchas en la alta costura. Desde entonces, Christian Dior lo impone como código identitario de su Maison no solo en las colecciones y en los accesorios sino también en sus fragancias. En 1949, René Gruau glorifica el perfume Miss Dior con su célebre dibujo de una mano de mujer delicadamente posada sobre una pata de pantera. Volvemos a encontrar ese estampado en un impermeable que hace furor en 1955; más tarde, en las colecciones de lencería y de prêt-à-porter de la década de 1960. El universo de Monsieur Dior continúa inspirando las creaciones de la Maison, que se presentan o se reinterpretan con el impulso de sus sucesores. No sorprende, por lo tanto, que John Galliano, ya en su primera colección de alta costura Primavera-Verano 1997, reinvente el famoso estampado, que hace pintar a mano en un vestido llamado Mitzah Dior. Esa mujer que tanta influencia tuvo en el diseñador fue "una de las raras personas que consideran la elegancia su única razón para vivir", como afirma en su autobiografía. Su gracia animal, su audacia y su innata sofisticación impregnan, aún hoy, la sintaxis de Dior. 

12 Febrero
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12 de febrero de 1947 – 12 de febrero de 2017: el traje Bar

Cintura entallada, caderas ensanchadas, hombros suaves y pecho realzado: los rasgos estilísticos del New Look. Ahora que la maison Dior está festejando el septuagésimo aniversario de su primer desfile, recordamos el conjunto Bar, traje icónico de esa feminidad revolucionaria.

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Eugene Kammerman/Gamma-Rapho

El bar del hotel Plaza Athénée, la cita ineludible ideal para disfrutar de un trago al caer la tarde, inspira a Christian Dior el traje sastre que enarbolará como su manifiesto en su primer desfile. De los noventa modelos que componen esa colección tan audaz, el conjunto Bar es el más aplaudido y reproducido en la prensa de todo el mundo desde 1947. Su silueta arquitectónica, en un dúo cromático sobrio, se impondrá como el emblema del New Look, que conjuga perfectamente todas las cualidades de las nuevas líneas Corolle y En Huit. La confección de la chaqueta en shantung de seda marfil, con cuello ajustado y faldones redondeados está a cargo de Pierre Cardin, por entonces jefe del "atelier tailleur". El trabajo de corte que realiza es de un rigor casi matemático, con numerosas pinzas y recortes. Porque Christian Dior quiere "afinar el cuerpo sin romper la línea de la cintura". Pero, durante las primeras pruebas con la modelo Tania, los faldones caen pesadamente sobre sus finas caderas. Hace falta un relleno… El joven diseñador tiene entonces la genial idea de ir a comprar en la farmacia de la esquina varias tiras de algodón quirúrgico que pliega en acordeón para crear el volumen deseado. ¡Y funciona! Para confeccionar la falda de lana negra plisada, se necesitan cerca de doce metros de tejido, sin contar las capas de tul. Y, para dar más refinamiento y elegancia a su modelo, Christian Dior retoma una tradición ya olvidada y le incorpora un forro de tres metros de percal y tafetán. Tras 150 horas de trabajo, nace el conjunto Bar.

Este mítico traje, que se convirtió en un modelo de referencia de la Maison, se presta a infinitas reinterpretaciones. En todas las otras colecciones de Christian Dior, volvemos a encontrar la sutil presencia de su contorno de silueta, que se consolida como característica identitaria de la elegancia Dior. Los sucesores del diseñador no dejarán de reinterpretarlo sin cesar: hasta María Grazia Chiuri lo retoma, 70 años después, para crear una falda transparente que combina con una camiseta con mensaje en su colección Prêt-à-Porter Primavera-Verano 2017. 

12 Febrero
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12 de febrero de 1947 – 12 de febrero de 2017: Miss Dior

Porque la feminidad es un todo que él anhela revolucionar, Christian Dior elige presentar, al mismo tiempo que su primer desfile, su primera fragancia, Miss Dior. Con la estela de una eterna jovencita llena de frescura y de sensualidad, este perfume-manifiesto festeja hoy sus 70 años.

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Association Willy Maywald/ADAGP, Paris 2017

"¡Vaporicen más perfume!". Momentos antes de que comience su primer desfile de alta costura, cuando los invitados están a punto de llegar al número 30 de la avenida Montaigne, Christian Dior se desplaza de un salón a otro impartiendo las últimas órdenes.

Porque todo debe ser perfecto, en armonía con la nueva visión de la mujer que él exalta: sensual, radiante de alegría, audaz… Simplemente revolucionaria, desde el vestido de alta costura que dibuja sus curvas hasta la inquietante estela de su perfume.

Las notas de Miss Dior, que flotan en el aire y seducen a los invitados en cuanto cruzan la puerta, son todo eso a la vez. Un "new scent" indisociable del New Look. "Por eso, me convertí también en perfumista…", confiesa Christian Dior en sus memorias, "… para que cada mujer que yo vista deje tras de sí una estela de deseos".

Con Miss Dior, Christian Dior se había propuesto crear "un perfume que desprenda la fragancia del amor", en contraste con los pesados aromas que estaban de moda en ese momento. Las semanas previas al desfile, dedica tanto cuidado y atención a la elaboración de su fragancia como a los vestidos de alta costura, hasta lograr la química perfecta. Se decide por el chipre verde, con notas de cabeza de salvia esclarea y bergamota que se funden con un corazón de rosa, mientras palpita un cálido fondo de musgo verde y pachulí. Un perfume joven y elegante, al que había que dar un nombre que estuviera a la altura. Apenas unos días antes del 12 de febrero, cuando Christian Dior aún buscaba cómo bautizarlo, su querida hermana Catherine entró de improviso en la habitación. Mitzah Bricard, musa y asesora del diseñador, dijo: "¡Aquí tenemos a Miss Dior!". Miss Dior… Desde 1947, ese nombre, nacido de una de esas "felices coincidencias" que tanto apreciaba el diseñador-perfumista, se convirtió en el símbolo de la feminidad consolidada y de la elegancia llena de seducción. Un verdadero icono que François Demachy, el perfumista-creador exclusivo de la Maison, reinterpreta para vestir la estela de las jóvenes mujeres de hoy.

12 Febrero
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12 de febrero de 1947 – 12 de febrero de 2017: el desfile del New Look

Hace exactamente 70 años llegaba el día del primer desfile de Christian Dior. Aún era un desconocido para el público, pero conquistaría al mundo con sus líneas Corolle y En 8, que presentó al mismo tiempo que su primer perfume, Miss Dior. Revivamos este evento que revolucionó la feminidad.

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Eugene Kammerman/Gamma-Rapho

Miércoles, 12 de febrero de 1947. Esta mañana, París despierta con -6 °C. Es el último día de la temporada de desfiles de primavera-verano, y es el invierno más frío desde 1870. Christian Dior llega muy temprano a la avenue Montaigne. La calle todavía está tranquila, pero en el número 30 ya reina una mezcla de ansiedad y excitación. Carmen Colle ha trabajado toda la noche para terminar la disposición de los accesorios en la pequeña tienda de bisutería de la planta baja. En el primer piso, los floristas están desde el alba arreglando la extravagante decoración compuesta por miles de flores: guisantes de olor, rosas, muguetes blancos y largos delphiniums azules. Por todas partes, se vaporizan litros de Miss Dior para que los invitados descubran, en exclusiva, las notas de la primera fragancia que el diseñador-perfumista lanzará a fin de año. A las diez, una multitud en plena efervescencia se agolpa frente a la entrada. Las recepcionistas dejan pasar de a tres personas por vez. En apenas treinta minutos, los salones gris perla y blanco están colmados de gente; tanto es así que la gran escalera pronto es tomada por asalto. A este palacete repleto de gente también acuden la prensa internacional y los amigos de siempre: la periodista internacional de la revista Vogue estadounidense, Bettina Ballard; los artistas Jean Cocteau, Henri Sauguet, Christian Bérard; la mujer del embajador inglés, Lady Cooper; Louise de Vilmorin… Nadie ha faltado a la cita. De pronto, el "fru fru" de las telas hace callar a los presentes. Comienza el desfile. Una, dos, tres siluetas, que recuerdan a las flores, se deslizan al ritmo de sus poéticos nombres: Cocotte, Cythère, Colibri, Caprice… Los 24 modelos de la colección acentúan las curvas femeninas. En una Francia aún estigmatizada por la Segunda Guerra Mundial, Christian Dior apuesta a la fastuosidad y al lujo. Hace falta una audaz cantidad de tejido —más de veinte metros de faya azul marino— para que el modelo Chérie despliegue el inmenso abanico de su larga falda con plisado sol. Su perfil de ninfa y su cintura de avispa dibujan una nueva silueta, un "new look". Esta expresión de Carmel Snow, jefa de redacción de Harper’s Bazaar, dio la vuelta al mundo mientras los periódicos franceses estaban en huelga. La magia se hace realidad bajo una lluvia de aplausos. Christian Dior sacralizó el cuerpo de la mujer con sus curvas y, con este golpe de genialidad, declaró pasada de moda la silueta cuadrada, herencia de la guerra. En armonía con la melodía de la época, simplemente propició el regreso al arte de complacer y a la alegría de vivir.

11 Febrero
novedades

Campaña primavera-verano 2017: Dio(R)evolution

En su primera colección, Maria Grazia Chiuri ha reinterpretado los códigos y los iconos de la Maison: el cannage del bolso Lady Dior aparece recubierto de incrustaciones y acompañado de nuevos charms, la arquitectura de la chaqueta Bar se ha recreado, la superstición también se ha evocado en minaudières que representan las cartas de tarot, mientras que el nombre mismo del diseñador se ha reestructurado para vestir bolsos, gargantillas y sandalias. 

10 Febrero
novedades

Campaña primavera-verano 2017: We should all be feminists

"We should all be feminists" se puede leer en una camiseta de la colección. Esta inscripción con aires de manifiesto es el título de un ensayo publicado en 2014 por la escritora feminista Chimamanda Ngozi Adichie, cuyas convicciones comparte Maria Grazia Chiuri. La directora artística tuvo en mente una mujer comprometida a la hora de imaginar los bolsos y pochettes que reinterpretan el monograma de la Maison, entre modernidad y tradición.

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