Cada nueva colección es una alquimia que nace de la confrontación de las imágenes, de los cuerpos, de las siluetas y del lenguaje.
Para Maria Grazia Chiuri, este mecanismo de creación no es ya una ruptura con el pasado, sino, por el contrario, un redescubrimiento que invita a celebrar la riqueza de los códigos de la Maison.
Para esta colección de Prêt-à-Porter, el interés de la directora artística por las Teddy Girls —homólogas femeninas de los Teddy Boys, una de las primeras subculturas inglesas— es una manera de reinterpretar la década de 1950, los años de la posguerra marcados por el New Look de Christian Dior y poco explorados, hasta ahora, por Maria Grazia Chiuri. Las Teddy Girls, reinas de un desolado paisaje, son mujeres atrevidas de peinados extravagantes, que lucen chaquetas masculinas con cuello de terciopelo de estilo eduardiano, amplias faldas, vaqueros y cazadoras de piel negra.
Estas referencias aportan una nueva luz sobre la década de 1950, a la que Maria Grazia Chiuri eligió asociar la figura de la princesa Margarita. En 1951, la rebelde joven decidió lucir un vestido Dior —en lugar de recurrir a un modisto británico— para el retrato oficial que pintó Cecil Beaton con motivo de su cumpleaños número 21.
Fascinado por la mezcla de clasicismo y subversión, de elegancia y rebelión, tan propia de la cultura inglesa, Christian Dior obtuvo allí numerosas fuentes de inspiración, como lo demuestra la exposición Christian Dior, couturier du rêve, que se presenta actualmente en el Victoria & Albert Museum, en Londres. Maria Grazia Chiuri vuelve a apropiarse uno a uno de los códigos Dior y se inspira, a su vez, en este vocabulario para imaginar las creaciones del futuro.
Así, el traje Bar se reinterpreta siguiendo una línea más masculina, tanto en su corte como en su cuello y en su tejido. Se combina con faldas fruncidas, suavizadas por los materiales técnicos, que también se utilizan para confeccionar vestidos inspirados en las siluetas de cintura marcada de Christian Dior. Una reinterpretación conceptual y estilística de la década de 1950 que encierra en sí misma el espíritu deportivo mezclado con la emblemática elegancia de la Maison.
Primera en una serie de temas de referencia histórica, la cazadora de piel negra de Yves Saint Laurent para Dior —homenaje a la cultura underground de las décadas de 1950-1960 y especialmente a los jóvenes "blousons noirs" (literalmente "cazadoras negras") de Francia—,
ha sido reinterpretada por Maria Grazia Chiuri. La icónica silueta del vestido Miss Dior —creado por Christian Dior para la colección de Alta Costura Primavera-Verano 1949— permite reflejar, gracias a la modernidad de sus materiales y técnicas, esa mezcla de fuerza y de gracia tan apreciada por la diseñadora. Esta inspiración dio lugar a vestidos de noche, compuestos por bodys y faldas, unas veces bordadas con lentejuelas transparentes y, otras, realzadas con flores en tres dimensiones. Los zapatos, de tacón pequeño, son estilizados y escotados. Una nueva versión de la Toile de Jouy, salpicada de palmeras, recuerda las creaciones del artista Mario Schifano. Se presenta en una serie de camisas y se combina con motivos en damero y cuadros Vichy, en rojo y negro, o en blanco y negro.
Las "subculturas" (por "el sentido del estilo" que reivindican) confirman que el simple hecho de elegir nuestra ropa implica una dimensión política. Camisetas serigrafiadas rinden homenaje a las obras literarias de Robin Morgan, poetisa feminista estadounidense —desde "Sisterhood is Powerful" (1970) hasta "Sisterhood is Global" (1984) y "Sisterhood is Forever" (2003)—, que celebran el concepto de la sororidad.
La escenografía del desfile presenta el abecedario –cuyas letras están representadas cada una por un cuerpo femenino– concebido por Tomaso Binga, artista italiana que escogió un seudónimo masculino como una forma de parodiar los privilegios reservados a los hombres. Una manera de volver a conectar las piezas de la colección con una idea de la feminidad que trasciende el género y el cuerpo, y con el proyecto identitario tan valorado por Maria Grazia Chiuri para reinterpretar la historia de Dior.
Tomaso Binga, activista feminista que ha elegido este seudónimo masculino para hacer frente a los órdenes establecidos, explica los secretos de su colaboración con Maria Grazia Chiuri con motivo de este desfile de Prêt-à-Porter. Una explosión de palabras, vibrantes, escandidas sobre las paredes y proclamadas por la artista italiana en persona durante la apertura del desfile.
En el corazón de los jardines del museo Rodin, se celebró el desfile de Prêt-à-Porter Otoño-Invierno 2019-2020. Descubra su escenografía, transfiguración poética del lenguaje y expresión del compromiso feminista.
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Descubra los detalles del desfile de la colección Prêt-à-Porter Otoño-Invierno 2019-2020 concebida y elaborada por Maria Grazia Chiuri.
Créditos foto - Inès Manai
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Reseña en imágenes de los accesorios estrella de la colección Otoño-Invierno 2019-2020.
Créditos foto - Morgan O'Donovan
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El foco en los looks Dior de los invitados al último desfile de Prêt-à-Porter Otoño-Invierno 2019-2020 concebido por Maria Grazia Chiuri.
Créditos foto - Adam Katz Sinding
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Maria Grazia Chiuri, la directora artística de las colecciones femeninas, nos desvela detalles en exclusiva sobre su nueva colección.
Para este desfile de Prêt-à-Porter Otoño-Invierno 2019-2020, Peter Philips, el director de Creación e Imagen del maquillaje Dior, se ha inspirado en el estilo inglés y contestatario de la colección de Maria Grazia Chiuri.
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Tras bastidores, Peter Philips, director de Creación e Imagen del maquillaje Dior, desvela sus inspiraciones y su look de belleza para este desfile Prêt-à-Porter 2019.
El savoir-faire de la Maison en imágenes a través de las piezas de la colección Otoño-Invierno 2019-2020.
Créditos foto - Sophie Carre
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