Descubrir Los Jardines Dior

Desde siempre, las flores son el corazón de Dior. Ellas representan el ideal fundamental de Christian Dior, que las amaba tanto como a la belleza de las mujeres. Hoy más que nunca, las flores inspiran a los Laboratorios Dior. Impulsados por una intuición iluminada, los Investigadores Dior se han alimentado de este legado pasional. Con una ambición científica inédita, se han interesado por el misterio de las flores. Las plantas de flor, las plantas más evolucionadas del reino vegetal, son auténticas matrices de vida y de perpetuación de la especie. En su interior, producen poderosas moléculas, tanto de regeneración como de resistencia

Jardín del Valle del Loira, LA ROSA DE GRANVILLE

La Rosa de Granville florece en el Valle del Loira, territorio privilegiado de los mejores cultivadores de rosas franceses. Aquí las condiciones climáticas son ideales: los inviernos rudos y los veranos francos tonifican los rosales y les dejan expresar toda su vitalidad. En este Jardín Dior, casi 800 rosales crecen bajo la mirada atenta de su creador. *Test in Vitro

Jardín de Koro, EL HIBISCO

Cultivado en los llanos del suroeste de Burkina Faso, el Hibisco Rojo de los Jardines Dior están dotados con excepcionales poderes cosméticos. Su extracto potencia la fórmula de One Essential, el 1er serum detoxificante y energizante de Dior.

Jardín de Madagascar, LA LONGOZA

El extracto de Longoza, flor fascinante que firma los tratamientos Capture Totale, es portador de un poder natural de autoregeneración. Los investigadores Dior lo han transformado en un complejo único de propiedades anti-edad fabulosas y capaz de actuar en las células madre más profundas de la piel*. Su materia densa y su estructura ayudan a luchar contra las arrugas, la pérdida de firmeza y de luminosidad. *Complejo Longoza-Test in Vitro

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